Pantanos de Centla: la reserva de humedales más grande de Mesoamérica
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Pantanos de Centla: la reserva de humedales más grande de Mesoamérica

Donde los ríos Grijalva y Usumacinta se funden antes de desembocar en el Golfo de México nace un mundo anfibio de biodiversidad desbordante. Los Pantanos de Centla son el último gran humedal intacto de Mesoamérica, y pocos viajeros lo saben.

Un ecosistema sin igual

La Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla, decretada en 1992 y designada sitio Ramsar en 1995, abarca 302,706 hectáreas en el norte de Tabasco. Es el humedal más extenso de Mesoamérica. El sistema está formado por la confluencia de los dos ríos más caudalosos de México: el Grijalva y el Usumacinta. La reserva comprende lagunas, ríos, pantanos, manglares y selvas inundables.

Biodiversidad extraordinaria

Centla alberga más de 600 especies de vertebrados. Destaca el manatí del Caribe (Trichechus manatus), en peligro de extinción, del cual la reserva protege una de las poblaciones más importantes de México. También habitan nutrias, delfines de río, jaguares, tapires y monos saraguatos. La avifauna supera las 290 especies, incluyendo el jabirú, la cigüeña más grande de América.

Pueblos y cultura ribereña

Comunidades chontales, también llamados yokot'anob, habitan los márgenes de la reserva desde tiempos prehispánicos. Los chontales de Tabasco conservan técnicas ancestrales de pesca con atarrayas, trampas de carrizo y canoas excavadas en un solo tronco. La gastronomía local incluye pejelagarto asado, mojarra frita y caldos de tortuga.

Actividades ecoturísticas

La reserva ofrece recorridos en lancha por los canales y lagunas, con posibilidad de avistar manatíes especialmente en las lagunas El Cometa y la Chiricana. También existen rutas de kayak, observación de aves al amanecer y visitas a las comunidades chontales.

Cómo llegar

Desde Villahermosa se toma la carretera federal 180 hacia el norte hasta Frontera, a unos 80 kilómetros. Hay autobuses de segunda clase. Desde Frontera se contratan lanchas para los recorridos.

Mejor temporada

La temporada seca de noviembre a abril es la ideal para avistar fauna. Los mejores avistamientos de manatíes ocurren entre noviembre y abril cuando el nivel del agua baja. En temporada de lluvias el nivel del agua sube varios metros e inunda caminos.

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