Tehuacán, Puebla: el valle de los cactus con aguas minerales únicas
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Tehuacán, Puebla: el valle de los cactus con aguas minerales únicas

El Valle de Tehuacán-Cuicatlán en el sur del estado de Puebla es un desierto que no parece mexicano: columnas de cactus cardón de 15 metros de altura, tetechos centenarios y biznagas gigantes forman un bosque de espinas que la UNESCO declaró Patrimonio Natural de la Humanidad en 2018. La ciudad de Tehuacán, en el corazón del valle, es famosa por sus aguas minerales naturales que se embotellan desde el siglo XIX.

El Valle Seco Interandino: biodiversidad inesperada

La Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán es el ecosistema de cactus columnares más diverso del mundo: 45 especies de cactus endémicos, incluyendo el cardón (Pachycereus weberi), el biznaga gigante (Ferocactus histrix) y el órgano. Algunos ejemplares tienen más de 200 años. Los cactus columnares son polinizados por murciélagos que migran desde Oaxaca siguiendo el corredor de floración nocturna. El mejor mirador del valle: la carretera a Zapotitlán Salinas donde los cardones alcanzan sus mayores concentraciones.

Las aguas minerales de Tehuacán: un negocio de 150 años

Tehuacán produce agua mineral natural desde las fuentes termominerales de los Manantiales de la Reforma y El Riego. Las marcas Peñafiel (fundada 1906) y Garci-Crespo tienen fábricas visitables donde el agua brota naturalmente carbonatada y mineralizada. El tour de fábrica Garci-Crespo ($80 MXN) cubre la historia y el proceso de embotellado artesanal. El agua mineral de Tehuacán fue tan famosa en el siglo XIX que "agua de tehuacán" se volvió sinónimo de agua mineral en el español mexicano.

Gastronomía regional: la cocina del desierto mixteco

El mole amarillo con chepiche (hierba aromática endémica), el tasajo enchilado en hoja de maíz y el tepache de tehuacán (fermentado de pulque y frutas) son especialidades locales. El mercado de Tehuacán los domingos concentra a vendedores de los pueblos mixtecos con productos que no se encuentran en ningún otro lado.

Cómo llegar y mejor temporada

Desde Puebla: 115 km por la autopista 150D (1.5h) o ADO ($120 MXN). Desde CDMX: ADO desde TAPO (3h, $250 MXN). La mejor temporada: octubre-mayo (el desierto es más cálido pero manejable). Las lluvias de julio-septiembre dan al desierto un verde inusual que también vale la visita.

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